CEREMONIA A LA MADRE TIERRA (PACHAMAMA)

Foto: Javier Municipio

El 1 de agosto y durante todo el mes, es tradición que las familias se reúnan y realicen el homenaje a la pachamama.

Comúnmente en toda la jurisdicción de Yala, y en gran parte de la provincia, se habla de ella como la madre tierra y es, probablemente, la más popular de las creencias andinas, muy arraigada en todo el territorio jujeño.

En el mundo andino ella esta, de una u otra forma, en todos los acontecimiento de la vida de las personas y se interactúa con ella de forma permanente, ya sea para pedirle algo, para encomendársele, o para disculparse por alguna falta cometida.

Dentro del calendario agrícola, el mes de agosto se ubica cercano al fin de la época seca y, Jujuy es conocido como el mes más seco del año. A tal extremo que es común oír decir que “si se pasa agosto se tiene un año más”.

Si bien las ofrendas más importantes a la Madre Tierra se realizan fundamentalmente en el mes de agosto, es común que en toda fiesta o encuentro, antes de tomar un vaso de vino u otra bebida, el primer trago se deja caer en la tierra “para la pacha”, en señal de agradecimiento por todos los bienes que permanentemente se recibe de ella.

La ceremonia central a la madre tierra se la suele, realizar el 1 de agosto en horas del mediodía, luego de haber barrido la casa en hora de la mañana y, amojonado la basura, a la cual se le agrega (yerba y azúcar) y con ello se sahúma, parte de la casa.

Durante el día, y los días anteriores se prepara abundante comida y se destina el lugar donde se abrió la tierra, el cual será el sitio central de la ceremonia.

Luego se reúnen alrededor del sitio destinado a la ceremonia y se le da de comer y beber a la tierra. Para ello por turnos de a dos, de cara al sol, dejando caer con cuidado las diferentes comidas, expresando agradecimiento por los dones recibidos.

En los bordes, donde se ubica el montículo de tierra, se paran los cigarrillos encendidos. Todo se realiza en silencio y en profundo estado de reflexión.

Al finalizar, siguiendo pasos establecidos, la persona anfitriona cierra la tierra, cubriéndola de piedra e invita a las personas a comer y beber en abundancia “en honor a la pachamama”.